
En
el ejercicio de nuestra ciudadanía:
Manifestamos
nuestro repudio a la lógica de naturalización
de la inserción del conocimiento en el rol de las mercaderías.
La forma como avanza el capitalismo y la agresividad del gran
capital sobre los países en desarrollo - y tecnológicamente
dependientes - fomentan la apropiación perversa y la
privatización de bienes intangibles, como el conocimiento
científico y el conocimiento tradicional de las comunidades,
la información, las artes, las fórmulas farmacéuticas
y la biodiversidad.
Consideramos
reprobable e inconcebible que los conocimientos que propician
desarrollo económico y social, mejorías de calidad
de vida y sobre-vivencia de las poblaciones reciban un tratamiento
de mercadería, y como tal sean monopolizados y comercializados
por los países desarrollados.
Defendemos
la ampliación de la participación de la sociedad
civil organizada en todas las esferas de decisión, nacionales
e internacionales, sobre aspectos relacionados con propiedad
intelectual, como la única forma para que implementemos
el debido control ciudadano. Exigimos total transparencia en
los procesos de decisión de los acuerdos comerciales,
multilaterales y bilaterales, y ajustes de las legislaciones
internas de los países.
Exigimos
la paralización y la NO realización de cualesquiera
nuevos acuerdos en el ámbito de la Organización
Mundial de Comercio (OMC). Vivimos la realidad de un cuadro
desolador, resultante de la enorme desigualdad existente entre
las naciones productoras y aquellas meras consumidoras de tecnología,
o sea, entre aquellas que son detentoras y las dependientes
de las patentes y otros dispositivos de protección intelectual.
La OMC ha demostrado que NO representa los intereses de los
países en desarrollo y de las poblaciones excluidas,
al contrario, ha contribuido para la profundización de
la pobreza y de las asimetrías entre los más ricos
y los más pobres. Se deben hacer todos los esfuerzos
para garantizar el derecho de proteger el acceso de todas las
personas a los bienes esenciales, al mantenimiento y respeto
de las salvaguardias actuales y un comercio volcado hacia una
mayor integración sostenible y solidaria entre los pueblos.
Rechazamos
la inclusión o permanencia de temas ligados a la propiedad
intelectual en acuerdos de libre comercio de carácter
regional y sobretodo en los acuerdos bilaterales norte-sur,
entendiendo que la inclusión de dichos temas como moneda
de cambio para la conquista de mercados amplía la dependencia
de los países pobres y las desigualdades ya existentes.
Somos
radicalmente contra las reglas que significan la profundización
del ya restrictivo acuerdo TRIPS de la OMC por ser ellas abusivas
e inhumanas.
Declaramos
que:
1.
El monopolio patentario de medicamentos esenciales y las barreras
para la implementación de las flexibilidades legales
son los mayores obstáculos para que millones de personas
en el mundo accedan a los tratamientos y al pleno ejercicio
de su derecho a la salud. Las flexibilidades previstas por la
OMC para mejorar el acceso a medicamentos esenciales, como por
ejemplo la Declaración de Doha y la Resolución
de 30 de agosto, son conquistas de la sociedad civil organizada
que siempre clamó por la prioridad del respeto a los
intereses y por la salud de las poblaciones menos favorecidas.
No obstante, percibimos con pesar que las normas que tienen
como principio el respeto a los derechos humanos y que se tornaron
leyes nacionales, como las salvaguardias en materia de propiedad
intelectual, son automáticamente transformadas en "ilegalidad"
en el plano global al primer esfuerzo de ejecución, es
decir, los derechos se transforman en crímenes, y los
países comienzan a representar amenazas y a sufrir represalias
por parte de los detentores del conocimiento pasibles de la
flexibilización.
2.
Los medios de comunicación no tienen solamente una importancia
económica, sino que también y principalmente,
la capacidad de interferir en procesos sociales y culturales.
Tradicionalmente, este es un sector oligopolizado, con una fuerte
presencia de gigantes transnacionales que hacen circular por
todo el planeta las mismas películas, músicas,
libros, juegos, noticias. La lógica de la propiedad intelectual
en este sector acentúa el poder de los monopolios, disminuye
la diversidad cultural (elemento clave para la construcción
de sociedades democráticas) y no beneficia a los productores
culturales. Al contrario, ella sirve como elemento inhibidor
para la libre expresión y circulación de informaciones.
3.
Las discusiones alrededor de la validez del patentamiento de
"invenciones implementadas por computadora", o sea,
de las llamadas patentes de software, se tornaron estratégicas
tanto por su dimensión económica, como también
por su dimensión social y geopolítica. Principalmente
porque el patentamiento y las reglas de protección intelectual
en el área de la tecnología de información
han sido aplicadas para: a) protección de verdaderos
imperios empresariales que detentan casi todo el mercado mundial
de bienes y servicios en este sector, que cada vez más
es central para el desarrollo; b) para obstaculizar las soluciones
creadas a partir del software libre y de código abierto
para la democratización del conocimiento, la creación
de capacidades a nivel local y desarrollo económico de
las comunidades. Las constantes amenazas de los países
del Norte, sobre todo de los Estados Unidos, de que la piratería
de software es un problema del Sur económico, es una
falacia y esconde los intereses para mantener la dependencia
tecnológica.
4.
La extensión de los derechos de propiedad intelectual
sobre formas de vida, posibilitando que semillas, plantas y
hasta animales sean objeto de protección patentaria,
ha causado un gran impacto en toda la población y fundamentalmente
en los agricultores y comunidades locales, dificultando el acceso
de éstos a los bienes naturales, contribuyendo en la
erosión de la biodiversidad, ocasionando agresiones a
la soberanía alimentaria de los pueblos e incentivando
la biopiratería y la expropiación del conocimiento
de las poblaciones locales.
En un marco de luchas por la democratización del conocimiento
y por la garantía de los derechos humanos como principio
orientador de todos los acuerdos entre las naciones, proponemos
también la constitución de un espacio de articulación
de la solidaridad y de acción conjunta por la defensa
del comercio justo, del bienestar y del más alto nivel
de calidad de vida de todas las personas, y por un mundo más
igualitario. Todas las personas, organizaciones y movimientos
sociales comprometidos con estos principios están invitadas/os
a juntarse en esta lucha.
Secretaría
Ejecutiva de la REBRIP
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