del fondo y un letrero que narra brevemente el encuentro de
Gabriella con cada objeto, y enseguida una indicación
de secuencia. Esta es la sección donde está
concentrado el material "audiovisual", aunque también
hay texto para leer. Un video, música, algunos ruidos
de fondo y voces, constituyen el ambiente narrativo de esta
parte. Obviamente, aparte de esa diferencia de contenidos,
esta parte de la narrativa sugiere que la mudanza de Gabriella
se ha convertido en un mensaje, en una revelación.
En “revelaciones” se encuentran también
las tres puertas, pero hay una cuarta puerta al extremo inferior
derecho. Al pasar el cursor, esta puerta se entorna y al hacer
click sobre ella, se abre una nueva ventana en la que aparece
un "epílogo" de la historia, y la posibilidad
de escuchar la voz de Gabriella. Un texto al final rueda automáticamente,
indicando el final.
A manera de orientación para el lector se ofrece, en
la pantalla principal, una descripción del proyecto
y un mapa de los enlaces y de la estructura textual de la
obra.
El hipermedia cuenta también con la posibilidad de
que el lector participe de dos maneras concretas. La primera
consiste en que puede realizar distintos recorridos por el
hipermedia con la facilidad de salvarlos, es decir, que, de
alguna manera, puede ahora "escribir", esto es,
registrar, su versión personal de la historia. La otra
es la invitación a "completar" la historia,
enviando desde relatos o crónicas personales con el
tema de la narración, hasta datos y ensayos sobre el
ambiente que recrea la novela, esto es: los años setenta
en Colombia. Estas contribuciones se pueden apreciar cuando
se entra al "Libro de visitantes" (un foro en la
red, configurado especialmente para la participación
de los lectores de Gabriella).