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Lo político
en Interactiva '03
Heidi J.
Figueroa Sarriera, Ph.D.
E-ditora de TeknoKultura
Oportunidades de exposición del arte
digital latino a nivel internacional
La
convocatoria de la Bienal de
Arte
Digital Interactiva ´03 se
destaca por una profunda preocupación por la dimensión política en la crea ción
artística.
Raúl Ferrera Balanquet- artista y
curador ejecutivo de la exhibición-expresa
el deseo de dar a conocer las obras de arte mediática del Tercer Mundo.
Intenta dar cabida a un conjunto hete-rogéneo
de piezas cuyos autores han reconocido el po-tencial
problema-tizador
de sus creaciones. Estas creaciones y sus autores aunque encarnan de
muchas formas la experiencia de la exclusión de los espacios cuyo canon
queda establecido por la lógica de la industria tecnológica, la ingeniería
sociocultural de las empresas publicitarias y las leyes del mercado, al
mismo tiempo, constituyen un extendido relato sobre la inclusión tensa,
pero perseverante en estos mismos espacios. La convocatoria apela a la
dimensión intrínsecamente política del ejercicio artístico. La respuesta a
este llamado es por necesidad una de naturaleza heterogénea y polisémica.
¿Cómo interpretar el quehacer político cuando el desarrollo actual del
capital en la intersección global/local genera una plétora de
posibilidades en muchos casos en contradicción unas con otras? El
propósito de este ensayo es abordar algunas de las aristas quedan
desplegadas en el horizonte de estas posibilidades.
Cuando
llegamos en horas de la mañana a la Galería Expoforo del Museo de Arte
Contemporáneo, Ateneo de Yucatán (MACAY) nos encontramos una enorme sala
vacía, con paredes altas que terminan en un espacio abierto unido al techo
por algunos puntos, paredes que se interrumpen con marcos arqueados
característicos de la época colonial. Las altas paredes si bien nos
recuerdan nuestros propios límites, en sus interrupciones encontramos las
fracturas de estos límites. La mirada hacia arriba nos guía al espacio
abierto donde quedamos seducidos por la incertidumbre de lo que no está
pero que sin embargo, podría ser; es decir, emerger en el límite mismo de
un aparente imposible ser/estar. Este espacio se imponía como la metáfora
perfecta de Interactiva ‘03.
Poco a poco, con la paciencia y la perseverancia que caracterizan los
grandes esfuerzos, aquella sala fue poblada de diversos artefactos y redes
humano-máquina para posibilitar la tan esperada apertura en horas de la
noche. Instalaciones, performances, sonido, imagen y video
digital, arte en web y charlas crearon un escenario alterno donde la
dimensión política quedaba plasmada en toda su complejidad. Es una
desventaja no poder atender todos los pliegues de este fenómeno, pero nos
proponemos discutir la dimensión política de algunas de las obras que
fueron expuestas y comentadas por sus autores durante la primera semana
de esta exposición con la expectativa de que el lector o lectura encuentre
igualmente otras posibilidades.
El problema del acceso y el fetichismo
tecnológico
¿Cómo
transformar la desventaja en posibilidad? ¿Acaso no es ese el arte de la
sobrevivencia? El tema de las asimetrías en cuanto al acceso tecnológico
de los pueblos del Tercer Mundo, y aún de las minorías étnicas en los
países del Primer Mundo es un tema obligado tanto en los discursos
comprometidos con el desarrollo postindustrial, como en aquellos que
cuestionan este desarrollo. El artista Arcángel Constantini nos presenta
su proyecto, Atari Noise, donde precisamente se aborda este tema de
forma muy creativa.
Atari
Noise
es un abordaje a la tecnología vieja, una reapropiación de antiguos
artefactos tecnológicos para retar la lógica del exceso como se da en EU y
Europa; al respecto nos dice este artista:
Tengo 20 consolas que cuestan diez pesos
cada una $1.00 porque aquí en México la gente no le genera un culto a las
cosas tanto como en otros países donde en otros países que hay un
fetichismo tecnológico, si sirve bien, no sirve… a la basura o ya no le
encuentro un uso adecuado para él, me deshago de él. En México no existe
ese fetichismo como en EU o Europa donde se genera culto a los objetos,
les crean auras.
Mientras en
los países desarrollados los usuarios que participan de cierto nivel
económico y social se relacionan con las máquinas tratando de seguir el
compás del ritmo pautado por los desarrolladores y los grandes intereses
de las compañías productoras de softwares y hardwares, en
América Latina los usuarios se relacionan con la tecnología por la
necesidad de inclusión aunque ésta sea de naturaleza precaria. El proyecto
de Arcángel plantea, según nos dice, “una recontextualización de un
sistema con el cual hemos sido bombardeados y globalizados, es
reintegrarlo a un proceso de la existencia…” Pero no solo se trata de una
reapropiación, también es un intento de verterse hacia el proceso de la
máquina como un ser con el cual se puede interactuar y que reacciona más
allá del principio utilitarista de la racionalidad instrumental. Para
Arcángel éste es un proyecto en continuo desarrollo donde intenta generar
nuevos contextos para la existencia de cierto tipo de objetos, y de paso
resaltar el cuestionamiento al utilitarismo como modo de vida.
Transmutación mediática: la red como agente
En gran
medida los performances de artistas como Arcángel Constantini (Un
Nuevo Kultivo/Bakteria.org), VJ Enrique Rejón (Momentos),
Antonio Domínguez (Nuzita.org) y muchos otros, generan en sus
creaciones redes inesperadas de humanos y máquinas. Emergen sistemas
complejos redes donde se combinan tensiones musculares, fluidos, máquina
y energía en sustratos orgánicos e inorgánicos.
Ricardo Heredia, VJ MUD comenta sobre su performance
Picture Track:
En mi proyecto lo que hago es resamplear
imágenes en una computadora utilizando un programa llamado Final Cut,
las paso a otros medios de video análogo a video digital, de video digital
a video digital ya resampleando ciertas cosas, ciertas texturas, cierto
momento en video. Y obviamente crea un patrón, una cadencia y un
movimiento diferente a lo que generalmente nosotros percibimos en un video
estático de una sola persona pasando por la calle. Simplemente lo que hago
es reemplear todo eso para ver un patrón y ya después voy asignando un
valor en una computadora que genera diferentes ritmos y cadencias. Puedo
apretar un solo botón y se van formando cadencias. Luego meto toda esa
información a una videomixer y es cuando se hace la fabulosa
técnica del videojockeying. Se trata de mezclar todo lo que es tu
trabajo resampleado y expresado un big screen o en varias
pantallas. En el performance Picture Track, es un
reensamble de video jockey con disk jockey, entonces
se hace el media jockey que es la combinación de audio, un DJ en
vivo sampleando su música, tocando la música con vinilo o con discos de
vinil, y obviamente también usando una computadora y mis medios análogos y
digitales para sacar una textura en video. Todo eso en conjunto se hace
una multimedia sonora en la cual la gente puede sentarse a disfrutar y
crear atmósferas visuales.
Estos performances
que se convierten en agentes con características emergentes propias como
las redes de las que nos habla la Teoría del Actor Red de Bruno Latour y
otros. Esto nos lleva a nuestro próximo tema, que también representa una
multiplicidad de abordajes: la política en y de la relación
humano-máquina.
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