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Reflexiones entre la ambigüedad y las
disonancias:
En torno al disfrute de - The Musique Concrete Ensemble
Benjamín Ruíz Paler
Alex Rivera Santiago
UPR, Recinto de Río Piedras
“Esta
apariencia llena la existencia de
autoengaños, ilusión, fraude moral incierto, nos
hace creer valiosos, cuando en realidad no somos tales, sino
enmascaradamente futuristas.”
“Segmento D”
The Musique Concrete Ensamble
(2003)
Abordar el texto
Disonancias y Repeticiones Ambiguas (2003) del The Musique
Concrete Ensemble nos remite a múltiples elementos de referencia
sumamente importantes. Entre ellos, a la propuesta de la “música concreta”
acuñada y defendida por compositores como Pierre Schaeffer para finales de
los años ’40. En ella se buscaba, entre otras cosas, expandir las
fronteras de “lo musical” como experiencia fundamentalmente sonora; ha-ciendo
de los sonidos cotidianos parte constituyente de lo que una pieza
demostrara a quien la escucha. Sonidos de objetos, máquinas, artefactos
etc. eran registrados por tecnologías de grabación de sonido. Luego éstos
pasaban a ser editados y re-construidos sistemáticamente para desarrollar
amplifi-cadamente el tema o motivo central para lo
que, en una pieza musical, se deseara transmitir.
Lo interesante de esta apertura schaefferiana y la actual
alusión del The Musique Concrete Ensemble a la propuesta antes
descrita, radica en el posible reconocimiento actual de las múltiples
transformaciones históricas, tecnológicas y musicales que sirven de base a
este proyecto. Se “ensamblan” diferentes sonidos ambientales tanto del “wild
life” (por ejemplo, bosques suecos), el rock de bandas como los
Cocteau Twins, The Cure, Roxy Music (y los trabajos de
Eno), elementos de Nine Inch Nails (de sus trabajos
instrumentales en The Fragile y Downward the Spiral, entre
otros). El más reciente de éstos, Ministry, transita por el
ambiente maquinal con elementos musicales electrónicos computa-rizados
como el ambient.
Podríamos referirnos a este ensamblaje como
una metáfora sobre el proceso de construcción musical de este trabajo. De
este modo el proyecto The Musique Concrete Ensemble juega con la
alternativa de hacer una producción musical global. Según Raphael Irisarri
, el
disco Disonancias y Repeticiones Ambiguas, es un ensamblaje de
distintos elementos sonoros, grabados o creados por diferentes
colaboradores procedentes de distintas partes del mundo. La cadena de
ensamblaje y la condición de posibilidad del disco fue la “Internet”; la
cual hizo las funciones de “consola de sonidos” y “procesadora” de las
piezas musicales.
Si se intentaran establecer algunas relaciones entre los
segmentos del disco con algunos sonidos que pudieran servir de referencia
a quien pudiera estar leyendo estas líneas, sugeriríamos varios elementos
a su consi-deración. En primer lugar, el disco
atrapa a su escucha lentamente con los sonidos que poco a poco asechan
nuestra expectativa desde los primeros compases del Segmento A. Los
sonidos agudos iniciales avisan la presencia de un texto ambiguo,
misterioso y melancólico. Unos acordes insistentes y, en cierto sentido
minimalistas, de guitarra dirigen la experiencia sonora a una atmósfera
seductora. La misma se mantendrá a lo largo del disco aunque en instancias
de distinta magnitud y disonancia. El Segmento D es particularmente
interesante en relación con este último aspecto.
Simultáneamente, diversos sonidos aparecen y desaparecen como si se
enmascararan lentamente en movimiento sugerente de espacios preceptúales.
Por otra parte, aunque los sonidos rítmicos apelan a ruidos maquinales
repetitivos, los mismos también poseen matices que aluden a complejidades
propias del ambiente musical afro-caribeño. Además, el disco juega
sonoramente con la metáfora del fluido. Por instantes, los instrumentos
suenan como diluidos en agua en movimiento, aspecto que muy bien podría
relacionarse con el devenir que formó parte de la construcción de este
trabajo discográfico, en los “mares de la Internet”.
Desde esas “aguas”, las composiciones pa-recen
repetirse en espiral dejando la sensación de que hemos escuchado lo mismo.
Al mismo tiempo, nos deja el sabor de que nos hemos ido hundiendo en un
mar de sonidos diferentes, inconexos y en sucesión al infinito. Les
invitamos a recorrer este sugerente espiral que está disponible en el
mercado desde febrero de 2003. The Musique Concrete Ensemble es una
producción de Eco Discos.
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