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Antes
de comenzar con mi exposición deseo agradecer
la invitación que me hicieran los estudiantes graduados
del Proyecto de diestramiento Investigación en Psicología Social, en
especial a Alexis y a Benjamín, y a la
Coordinadora del Proyecto, la Prof. Nydza Correa, para compartir
algunos comentarios sobre la película Fight Club,
en este medio de Cine- |
| Foro.
Es muy grato para mí compartir ciertas reflexiones
en torno a esta película en la noche de hoy. |
Se me sugirió que hablara
del consumo como referente importante en esta película,
lo que abordaré de manera indirecta, no hay otra. Comenzaré
azuzando la primera regla de Fight Club, "You don't talk
about Fight Club". Si no puedo hablar sobre Fight Club,[2]
desaparece mi lenguaje. Desde la primera escena sonora y de movimiento
de neuronas y circuitos se interpela a la desaparición
del lenguaje en tanto lectura o interrogación. Lo funcional
del Fight Club es que se acude a él sin verbalización.
El narrador de la película nos dice que "it wasn't
about words the hysterical shoutings was in tongues like in a
pentecostal church." La imagen cerebro ya nos acomoda en
la pelea de Jack con su sueño y su distorsión/desplazamiento
sensorial así como los golpes al cerebro, a través
de la imagen de acción, de pelea entre dos sujetos que
inauguran un nuevo territorio, el Fight Club, "a near-life
experience."
El pre-texto para dar con Fight
Club es que según nos dice Tyler sobre su generación,
es que nunca tuvieron una guerra mundial o una Gran Depresión,
pero suss vidas son su gran depresión; sus vidas son una
guerra espiritual. En este contexto, se presenta a un Jack que
se siente prisionero y vacío en esta sociedad de consumo.
Al respecto Tyler afirma: "We've been raised on television
to believe that one day we'll all be millionaires and movie gods
and rockstars....but we won't. We're slowly learning that fact.
And we are very, very, pissed off."
[1]Ponencia
presentada en el Cine-Foro auspiciado por el Proyecto de Adiestramiento
e Investigación en Psicología Social. 14 de octubre
de 2003. Anfiteatro 3, Facultad de Estudios Generales. UPR, Río
Piedras.
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