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impacto que ha tenido el surgimiento de la geografía virtual
y del espacio cibernético, sobre la manera como se construyen
y organizan los lazos sociales, sobre la manera como se construye
la realidad, sobre la manera como se construyen yconfiguran los
discursos sobre la vida, la muerte y la sexualidad y sobre la
manera como la cuestión del ser y del estar se replantean
a la luz de las nuevas fronteras que esta geografía abre
para el sujeto y para la cultura.
La
primera parte del libro se articula en cinco capítulos,
que reflexionan sobre el desafío que este nuevo entramado
cibernético plantea para las ciencias sociales. La forma
como este entramado se ha ido anudando con el cotidiano exige
replantearse la cuestión de los límites, de la realidad,
de lo íntimo y de lo éxtimo, del acceso a modalidades
de satisfacción inéditas y a nuevas formas de entender
el cuerpo, tanto en su singularidad como en su dimensión
social.
El autor pasa revista de algunos estudios poniendo un particular
énfasis en trabajos que toman como referencia la mirada
del psicoanálisis. Tomando ese punto de referencia, el
autor propone que la vorágine generada por la nanotecnología
y la cibercultura está produciendo una nueva herida narcisista
en la humanidad. El autor se plantea el posible valor que podría
tener el psicoanálisis frente a todos estos cambios como
referente para ayudar a entender al ser humano en sus nuevos contextos
culturales y tecnológicos.
Balaguer se propone también abordar el contexto histórico
en el cual se ha posibilitado el fenómeno del Internet,
aunque subraya lo difícil de esta tarea dada la complejidad
que encubre este nuevo fenómeno de la cibercultura. También
el autor revisa el tema del self y la manera como la literatura
lo ha abordado en el contexto de la cibercultura, con un énfasis
en el conflicto del modernismo y del posmodernismo. Las elaboraciones
sobre la geografía del espacio virtual y sobre la nueva
cartografía que este espacio plantea, constituyen uno de
los puntos de interés de la primera parte de este libro.
El autor aborda las transformaciones de las fronteras y los límites
que éste nuevo espacio introduce, transformaciones que
son posibilidad de apertura y tránsito y también
posibilidad de pérdidas y de encuentros. Esta parte concluye
con una reflexión sobre el impacto y los mitos que la Internet
plantean, a través de la cual el autor intenta salir de
la dicotomía de lo positivo y de lo negativo, y desmontar
los mitos que se han creado alrededor de la red cibernética
y sus entramados.
La
segunda parte del libro se estructura alrededor de siete capítulos
que abordan las diferentes modalidades de la comunicación
electrónica. El recorrido lleva al autor a analizar el
pasaje de la televisión a la computadora y el ciberespacio,
en un intento de dar cuenta de lo inédito de este último
espacio, y de la forma como el valor y la función de la
imagen y de la palabra se han ido transformando. El autor analiza
las diferentes modalidades de la comunicación electrónica,
tales como el correo electrónico (e-mail), el chat y el
hipertexto, haciéndose preguntas sobre los nuevos paradigmas
de la comunicación posmoderna, sobre las transformaciones
del tiempo y del espacio, y sobre las paradojas entre la aparente
urgencia de comunicación y trascendencia y el anonimato
que estos espacios permiten. La cuestión de lo privado
y de lo público, de lo íntimo y de lo éxtimo
se abordan a través de planteamientos sobre la realidad,
cuyas transformaciones resultan en un trastoque de las fronteras,
del tiempo y del espacio.
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