Resumen
¿Tendrá
espejo la cultura del consumo? ¿Qué relación
representacional tienen las nociones clásicas de producción,
función, clase, realidad, necesidad, enajenación
y falsa ideología entre otras, con la cultura del consumo?
A manera de provocación puedo afirmar el destierro de muchas
de las categorías sociológicas tradicionales a las
que Baudrillard llama el metalenguaje de la realidad. A su vez,
y sobretodo, ese social daba paso a otras lecturas en las que
el consumo no podría ser analizado como simple manipulación,
opción individual, falsa ideología. La cultura del
consumo le da sentido a la vida cotidiana y a la vez aparece como
práctica ritualizada en la que se rehace la sociedad. Es
decir, lo social ya no era lo que conocíamos; el capital
emergía con otros instrumentos, procesos y registros. Así
que los comportamientos y las significaciones son otras. A través
de los objetos y en el mall se produce el espacio liminal donde
suspendo mis roles. La dematerialización es el proceso
virtual a través del cual el capital produce mercancías,
su consumo y los significados infinitos que emergen del mismo.
El mundo contemporáneo es simulación, hyperpresencias,
fluidez, aceleración, exacerbación. La cultura del
consumo tal parece que va más allá, el objeto habla
del sujeto en tanto relación pasional. Hasta qué
punto soy signo hasta qué punto soy objeto. En este artículo
se discute la crítica al enfoque funcionalista en el estudio
de las prácticas de consumo y se cuestionan los entendidos
que tradicionalmente se han adjudicado al objeto y la relación
de éste con el sujeto. Además, se cuestiona el concepto
de la cultura de consumo que parte del predicado binario de que
el consumo se define entre los individuos que compran y los que
no compran. Igualmente discute el concepto del consumidor como
subjetividad catastrófica. En el proceso exponen algunos
relatos etnográficos de distintas consumidoras y consumidores
en Puerto Rico, y cuyas expresiones revelan varios síntomas.
Por último, se sostiene que creer que todavía tiene
relevancia las ideas de función y necesidad como axiomas
del consumo a la vez que la fatalidad nos organiza la vida, resulta
ingenuo. El axioma del régimen fordista presupone el desfase
entre ingresos y gastos necesariamente.
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