Contenidos (volumen)

Al contrario que ocurre con los medios de masas –y concretamente con la prensa– los sitios web no tienen problemas de espacio. Queremos decir que si en la prensa de papel uno de sus condicionantes es el límite de espacio, la edición de las páginas web es prácticamente ilimitada. Aunque el hecho de que no haya límite para los contenidos no debe suponer que debamos incluir el máximo número posible.

El volumen de contenidos depende obviamente del sitio web del que estemos hablando (de su género), pero siempre hemos de tener en cuenta que no es lo mismo leer en un sitio web que en una página de un periódico o de un libro. Un buen profesional que analice los sitios debe ser capaz de valorar cuándo los contenidos que se ofrecen son proporcionados, excesivos o insuficientes. Un instrumento útil que se debe utilizar para comprobar si el volumen de los contenidos es excesivo, proporcionado o insuficiente lo constituye un buen conocimiento de los tipos de usuario. En el momento en que sepamos qué quiere un tipo de usuario, estaremos en disposición de hacernos una idea más o menos ajustada del volumen necesario de los contenidos.

Como hemos mencionado antes, un buen método para analizar la idoneidad de los contenidos en cuanto a su volumen radica en la comparación. Comprobemos cómo webs del mismo género implementan contenidos para tipos de usuario similares. Por ejemplo, pensemos en el caso anterior y comprobemos qué tipo de contenidos (en cuanto al volumen) implementan dos ONGs para el usuario que desea hacerse socio.

Contenidos (Estructura)

La estructura de los contenidos se refiere a si estos se encuentra distribuidos en secciones o partes claras; o si,