La actualización de las páginas exige un alto grado de profesionalidad. Se requiere que existan profesionales que se dediquen a esta labor de una manera eficaz; y, sobre todo, de forma continua. De hecho, no basta con el hecho de que se dé un tratamiento temporal de los contenidos. Antes bien, es preciso que dicho tratamiento sea el más idóneo para cada tipo de sitio. Será el profesional de la comunicación que analiza y valora a quien le corresponda estimar la eficacia de un tipo u otro de tratamiento temporal; esto es, su idoneidad dentro del género web que esté analizando.

El análisis de la temporalidad de los contenidos –de su actualización– supone un valor de cuantificación altamente objetivo, al contrario que puede ocurrir con otros criterios aquí estudiados, como por ejemplo la estética. Que los profesionales de la comunicación puedan medir la temporalidad objetivamente quiere decir que también los usuarios puedan hacerlo. Con esta explicación cobra sentido la idea esgrimida con anterioridad: un sitio dotado de una buena actualización supone un alto valor añadido en la concepción que los usuarios tendrán del mismo.

Elementos interactivos

La interactividad es una de las principales características de la comunicación en Internet. Supone la capacidad de los usuarios de ser activos. Aunque tecnológicamente sea posible incluir en los sitios elementos interactivos, es importante destacar que estos tienen que poseer un sentido claramente definido. Un gran número de sitios web incluyen elementos interactivos sin un sentido determinado, lo cual provoca que no posean una utilidad real, esto es, que no respondan a una finalidad concreta.

De la misma manera que uno de los principales requisitos de los contenidos es que se encuentren actualizados, una prioridad relevante de los elementos interactivos es que se encuentren moderados por profesionales del sitio. Moderar implica que las conversaciones que se den por ejemplo en un chat deben guardar relación con los objetivos o finalidades que se hayan planteado los responsables del espacio virtual. Otro ejemplo significativo lo